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QUE ES LO QUE LA NOE QUIERE...

Normalmente, creo que no sabemos lo que queremos. Solemos tener más claro lo que no queremos, y queremos lo que no tenemos. Como tampoco quiero ponerme críptica, intentaré aclararlo.

    Normalmente, funcionamos por eliminación. No queremos parecernos a nuestros padres, no queremos vendernos, no queremos perder la ilusión... pero la mayoría de las veces, el conseguir tus deseos te lleva a eso. Parece como si la vida fuese una especie de sucesión de metas. Yo hace diez años quería estudiar algo relacionado con el cine. Hace ocho quería terminar de empollar. Hace tres quería encontrar un curro. Ahora quiero irme a vivir sola. ¿qué querré luego? No lo sé, pero espero que ya se me haya ocurrido otro deseo, ya que la falta de ilusiones es lo que nos hace tristes. El rollo es no agobiarse cuando no lo consigues. Ahora ya no quiero estudiar cine, cosa que en su tiempo no conseguí, pero en mi cabeza sigue de forma abstracta el deseo de acercarme un poco a ese mundo. Así que Olalla, tía, a ver si triunfas y me arrastras a algún rodaje.

    Esas son las cosas que uno quiere e intenta conseguir. Pero luego existen ese otro tipo de deseos que esperas simplemente a que lleguen. No sé, está por ejemplo el tema de la amistad. La amistad no se planea, surge. Sin embargo, me doy cuenta de que no he hecho verdaderas amistades desde los quince años. No hablo de esa gente que te cae realmente bien y con la que te vas de potes por ahí y puedes hablar de mil rollos. Hablo de ese tipo de amistades al que le puedes contar las cosas chungas que te pasan. yo tengo que tener realmente mucha confianza con alguien para contarle mis penas, y esa gente puedo contarla con los dedos de una mano. ¿Y qué espero de la amistad? Pues supongo que simplemente conservarla siempre, contra viento y marea. Creo que he aprendido que no es tan difícil como pensaba que una amistad se destruya sin que haya pasado nada, y eso me parece realmente triste. La gente podemos cambiar, pero los sentimientos de cariño deberían permanecer siempre ahí.

    Más deseos abstractos. A ver. A mí me gustaría ser capaz de enamorarme sin reservas. Poder olvidarme de los "y si..." . Una vez oí en una película que la protagonista deseaba que alguien la conociera realmente bien. Que alguien pudiera leer su pensamiento. Eso es lo que en el fondo creo que buscamos todos, pero también hace falta valor para conseguirlo. Además, la monotonía consigue destruir casi todo, y enfrentarte a una pérdida es mucho más doloroso que vivir de amores platónicos.

    Como conclusión, ¿qué puede decirse? Que quiero no tener que avergonzarme nunca de mi vida, y que mi vida habrá merecido la pena si mi biografía puede algún día aportarle algo al alguien.

 

QUE ES LO QUE LA NOE NO QUIERE...

 

    Bueno, esto queda como un juego de palabras. "Quiero hacer" = "No quiero no hacer". Es algo así como repetirse un poco. Ideas que me vienen a la cabeza:

- No quiero volverme loca. No sé, es uno de mis grandes pánicos, perder la razón. No quiero llegar a ser lo suficientemente vieja como para chochear. No quiero quedarme colgada por el camino. Odio los ataques de pánico irracionales. Odio las obsesiones compulsivas. Odio mi Agarofobia.

- No quiero parecerme a mis padres. No quiero volverme adulta, ni limitar mi existencia a la puta monotonía. No quiero que no me apetezca estar con gente nueva, ni perder todas las ilusiones que necesito para vivir. Creo que la gente que más miedo tiene a la muerte es aquella que no vive.

- No quiero tener prejuicios. Bueno, todos tenemos prejuicios sin querer, pero creo que hay una especie de chip en el cerebro que las reconoce e intenta eliminarlas. No quiero perder nunca ese chip.

- No quiero perder la voz de la conciencia. Rosseau era un iluso. El ser humano no es bueno por naturaleza. Sólo hay que mirar a los críos, que son unos cabrones. Todos y todas nacemos cabrones, pero la vida te va creando unos traumas que (en algunos casos) te impiden serlo. Todos esos traumas forman nuestra conciencia, y esa conciencia es la que nos saca un poco de nuestra naturaleza humana. Los remordimientos pueden ser chungos, pero si no existiesen, este mundo sería aún peor de lo que es.

- No quiero perder mis aficiones. No quiero aburrirme de la vida. No quiero no encontrar una razón por la que levantarme por las mañanas.

- No quiero discutir cabreándome a lo idiota. No quiero sacarle mierda pasada a nadie, porque lo pasado, pasado está. No quiero sentir deseos de hacer daño, y tampoco quiero hacer daño sin querer

- No quiero desperdiciar mi tiempo con gente que no merezca la pena.

- No quiero aguantarle niñerías a nadie.

- No quiero no querer a nadie

- No quiero escribir más.

 

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